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terça-feira, 9 de abril de 2019

ERICH FROMM EN MÉXICO


ERICH FROMM EN MÉXICO*

Tamara Gleason Freidberg

Facultad de Filosofía y Letras, UNAM




El gran pensador y psicoanalista alemán Erich Fromm (1900-1980) llegó a México en 1949 de manera fortuita, buscando aliviar en aguas termales los dolores de la artritis reumatoide de su esposa. Fue así como el renombrado escritor de El miedo a la libertad y El arte de amar descubrió las inmensas posibilidades para seguirse desarrollando en México, así como para difundir sus propuestas y formar profesionales..
El psicoanálisis es una teoría que busca comprender de manera dinámica al ser huma- no a partir del inconsciente. En los primeros años del siglo xx, Freud comenzó esta teoría basándose en el conocimiento y la interpretación de los sueños, iniciando su aplicación al tratamiento de los pacientes histéricos que presentaban síntomas de ceguera o parálisis de brazos y piernas. Esa parálisis era el foco de atención para ocultar sus impulsos reales. Detrás de la sintomatología Freud descubrió una lucha de motivaciones y emociones no aceptables moral, social y racionalmente. La elaboración y aceptación de estas emociones y motivaciones constituyó el proceso terapéutico. El psicoanálisis revolucionó la forma de entender al ser humano. Posteriormente varios pensadores en diferentes latitudes contribuyeron al enriquecimiento de la teoría psicoanalítica original desde diferentes y controvertidas perspectivas. A partir de las corrientes ideo- lógicas surgidas en el movimiento conocido como la Escuela de Fráncfort, que dio entrada a la discusión de las condiciones históricas y sociales en las que se construye la crítica de esas condiciones, algunos psicoanalistas desarrollaron la teoría tomando en conside- ración las concepciones marxistas. 
Fromm, en particular, consideró que el inconsciente también está determinado por las condicio- nes materiales de existencia y no sólo por las tendencias instintivas. Y, mientras estuvo en México, propició el desarrollo humanista en la Facultad de Medicina de la Universidad Na- cional Autónoma de México, formó un grupo de psicoanalistas y realizó una investigación psicosocial de los campesinos.
Al enterarse de que Erich Fromm se hallaba en México, un grupo de psiquiatras universitarios encabezados por los doctores Raúl González Enríquez y José Zozaya, hicieron contacto con él y lograron que diera una con- ferencia. Para 1950, Fromm ya había decidido permanecer en México y establecido un pro- grama de entrenamiento para psicoanalistas en la división de graduados de la Facultad de Medicina de la unam, de la cual fue nombrado profesor emérito. Esta presencia dio pie a un proyecto de humanización de la enseñanza médica, introduciendo en los primeros años de estudios la cátedra de Psicología Médica para que los futuros profesionistas estuvieran equipados con el conocimiento emocional del paciente y de cómo la relación médico-pa- ciente afecta la evolución del tratamiento. La cátedra se introdujo en los periodos en los que el doctor Raúl Fournier era director de la Facultad.
Fromm se encargaba de entrenar, dirigir y supervisar las primeras clases, y era apoyado por Daisetz Teitam Suzuki, así como por invitados del extranjero como Rose Spiegel, Clara Thomson, Nathan Ackerman y Michael Balint. Además, participaron intelectuales de otras disciplinas como el antropólogo Ángel Palerm, el filósofo Ramón Xirau y el neurocientífico Raúl Hernández Peón porque la propuesta era interdisciplinaria. Considerado el iniciador del freudo-marxismo, en las clases se enseñaba freudismo y marxismo.

Ahora bien, el grupo de médicos que lo buscó en 1949 había organizado desde 1937 un seminario sobre Freud y les interesaban las aplicaciones del psicoanálisis a la comprensión de fenómenos socioculturales de nuestro país. Se puede decir por tanto que Fromm llegó a un país en donde los intelectuales se acercaban a los planteamientos de unir las propuestas psicoanalíticas con las sociales.
Llegó también en el momento de forma- ción de las grandes instituciones nacionales de la medicina (el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado y el Instituto Mexicano del Seguro Social), las cuales representaban una esperanza de cambio en el país para muchos de estos intelectuales. Fromm no se quedó atrás en cuanto a la institucionalización. Para 1956, junto con sus alumnos, fundó la Sociedad Mexicana de Psicoanálisis (SMP). Por otra parte, como desde 1947 un grupo considerable de mexicanos habían estudiado psicoanálisis tanto en Argentina como en Europa, y su formación era totalmente diferente, esto tuvo como consecuencia que nunca pudieran for- mar juntos una asociación.
Respecto a la investigación realizada por Fromm, tuvo lugar en el pueblo ejidal de Chiconcoac, estado de Morelos, en 1957. Estaba muy interesado en poner a prueba su teoría en el contexto social mexicano y ampliar- la junto con médicos de aquí. En efecto, sus alumnos contribuyeron en el aporte teórico y práctico. Participaron individuos de otras profesiones como los antropólogos Lola y Thedore Scharwtz.
El método-técnica que el equipo utilizó fue principalmente el llamado cuestionario interpretativo, esto es, una entrevista de carácter social. Concebida esta por Fromm, trata de ver la psicología de las personas tomando en cuenta de manera fundamental el sistema económico y social que las rodea. Una vez detectados algunos rasgos de carácter predo- minantes receptivos en la población, así como la alta incidencia de alcoholismo reinante, se organizaron junto con la comunidad talle- res de recreación, tales como la proyección y análisis de películas que ponían de manifiesto los problemas emocionales y sociales, y promovieron la realización de deportes organizados con intenciones profilácticas. También se impulsó la creación de una cooperativa de producción avícola y ganadera para los jóvenes, analizando con uno de los colegas expertos los rasgos de carácter que obstaculizaban el desarrollo de la sociedad.
Tomó a la investigación más de una década de trabajo y sus resultados aparecieron en el libro escrito por Erich Fromm y Michael Maccoby (psicólogo), primero en inglés en 1970 y tres años después en español, con el nombre de Sociopsicoanálisis del campesino mexicano: estudio de la economía y la psicología de una comunidad rural**, que el Fondo de Cultura Económica publicó en México.




Conforme cambian las tradiciones cultura- les y se determina un estatus según los valores del mundo moderno, [los campesinos] son incapaces de defenderse de los nuevos empre- sarios, y es probable que se sientan inferiores porque no ganan más dinero […] las aldeas están comenzando a sentir las nuevas exigen- cias de adaptación que tendrán un efecto cada vez mayor en la nueva generación.
Veamos algunas de las conclusiones de la obra que nos ilustran sobre el carácter de los campesinos estudiados y acaso de muchos campesinos mexicanos: La desconfianza, el pesimismo y la malicia constituyen un as- pecto de la vida campesina […] Aún más, a pesar de la sumisión del campesino, llaman la atención su dignidad y su autoconocimiento. El campesino sabe quién es y se hace pocas ilusiones acerca de sí mismo.
El ser ejidatario en el pueblo significa pertenecer a una clase social privilegiada. Y más importante todavía, significa trabajar su propia tierra y estar por encima de la simple subsis- tencia, no depender de otros para trabajar, no tener que aceptar los trabajos más bajos para mantenerse con vida.
F u n d a d o r
Durante su estadía en Cuernavaca, a donde Erich Fromm se trasladó para el trabajo, se mantuvo en diálogo permanente con grandes pensadores sociales que vinieron a México tales como Paulo Freire, Iván Ilich y el maestro zen budista Daisetz Teitaro Suzuki. El resultado del intercambio de conocimiento entre Suzu- ki y Fromm fue volcado en el libro Budismo Zen y psicoanálisis (1964).
Además, Fromm apoyó la fundación de un hogar para niños huérfanos de madre en una antigua plantación de caña situada en Miacatlán, Morelos, que encabezó el padre William Wasson, quien adoptaba legalmente a los niños siempre que no se separara a los hermanos. La institución se llamó Nuestros pequeños hermanos y en la actualidad existe también en varios países de Centroamérica y América del Sur.
Con el desarrollo de un espíritu de institu- cionalización en todo el mundo, la Sociedad Psicoanalítica Mexicana fundó en 1962, junto con otras cuatro asociaciones internacionales, la ifs (Internacional Federation of Psychoa- nalytic Societies). La intención era establecer una federación de sociedades psicoanalíticas, independientemente de sus creencias. Fromm tuvo un papel fundamental en la formación de este organismo, que pretendía propiciar el intercambio entre profesionales de diferentes latitudes y orientaciones y, sobre todo, servir como alternativa a la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA), de carácter ortodoxo y con una línea rígida y jerárquica, a la que criticaba. Vale señalar aquí que la Sociedad Psicoa- nalítica Mexicana fundó la Revista de Psi- coanálisis, Psiquiatría y Psicología, editada por primera vez en septiembre de 1965 por el Fondo de Cultura Económica, siendo su director Fromm y el editor Ramón de la Fuen- te. Publicada cada cuatro meses, surgió por la necesidad de difusión tanto de la Sociedad Psicoanalítica Mexicana como del Instituto Mexicano de Psicoanálisis, también fundado por Fromm en 1963. El Instituto tenía el ob- jetivo principal que a la fecha continúa de formar psicoanalistas e investigadores en psi- coanálisis humanistas, así como brindar aten- ción a la población en general en su Clínica de Atención Psicoterapéutica.
En cuanto a su revista, si bien sus artículos resultan especializados, también son accesibles para el lector de a pie. Explican paso a paso lo que para Fromm era el psicoanálisis, hablan de las investigaciones realizadas en México, así como de la importante difusión que se le dio desde su aparición en el país.

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** Publicado no Brasil com o título: O Caráter Social de uma Aldeia (em várias edições pela editora Zahar).

segunda-feira, 8 de abril de 2019

La presencia de Erich Fromm en México


La presencia de Erich Fromm en México
Víctor Saavedra*
Hace 15 años, en 2000, se conmemoraron los 100 años de la publicación del libro La interpretación de los sueños, de Sigmund Freud, punto de partida de un nuevo campo de conocimiento: el sicoanálisis. En él elabora la primera construcción teórica, es decir, inventa el objeto de estudio (como cualquier pensamiento con pretensiones científicas), de su descubrimiento: lo inconsciente. Esta aportación conlleva una revolución de la concepción de la sique y de la comprensión del ser humano. Es decir, el sicoanálisis cumplía 100 años. También en 2000 se conmemoraron los primeros 50 años del sicoanálisis en México. En 1950, Erich Fromm, a sus 50 años de edad, inició su práctica sicoanalítica en México con un grupo de médicos siquiatras, con quienes comenzó a hacer sicoanálisis didáctico para formarlos como sicoanalistas. También inició sicoanálisis terapéuticos con diversas personas que se lo solicitaron, entre otros el médico cirujano Clemente Robles; el internista Raoul Fournier Villalda, quien ya en análisis con Fromm tomó posesión de la dirección de la Facultad de Medicina de la UNAM; el médico gastroenterólogo Bernardo Sepúlveda, en aquel entonces director del curso de posgrado en gastroenterología y futuro subdirector médico del IMSS; el diplomático y político de izquierda Alejandro Carrillo Marcor, y otros.
En 1950, Erich Fromm era un sicoanalista legitimado como tal por la International Psychoanalytical Association, de la cual era miembro a través de la Sociedad Psicoanalítica Alemana, que en 1930 lo designó miembro extraordinario (extraordinario por ser sicoanalista lego, no médico).
Fromm, quien nació el 23 de marzo de 1900 en Fráncfort del Meno, autor conocido internacionalmente, completó su formación sicoanalítica (1926-1930) en el famoso Instituto Sicoanalítico de Berlín, fundado por Karl Abraham. Sus analistas didactas fueron Karl Landauer y Hans Sachs, uno de los primeros discípulos de Freud.
En 1930, por un lado, fue invitado por Max Horkheimer, director del Instituto de Investigación Social de Fráncfort (la famosa escuela de Fráncfort), para que se hiciera cargo de una investigación (con un método que abarcara lo social y lo sicoanalítico) sobre la clase trabajadora alemana, con el objeto de valorar y prever el comportamiento de los obreros ante una eventual subida al poder de la derecha encabezada por Hitler. (Este método que Fromm desarrolló es el origen de lo que más tarde llamará sociosicoanalítico, método original que se aplicó y se teorizó sobre todo en un estudio de una comunidad rural en México en la década de los 50 y 60).
Asimismo, fundó, junto con Karl Landauer, Frida Fromm Reichman y Heinrich Meng, el Instituto Sicoanalítico de Fráncfort, primer instituto adscrito a una universidad. Su obra de los 30 se puede considerar un primer esfuerzo para hacer una síntesis freudomarxista. En 1933, aprovechando una invitación de la Universidad de Chicago, se exilia en Estados Unidos. De 1933 a 1950 trabaja el sicoanálisis clínico y también contribuye a formar varios institutos sicoanalíticos, el último el William Allanson White Institute en Nueva York, donde fungió de jefe de estudios, sicoanalista didacta y sicoanalista supervisor por un periodo de seis años. Para ese momento ya es autor de libros best sellers como El arte de amar. También ha publicado El miedo a la libertad, Ética y sicoanálisis y Sicoanálisis y religión. Con estas credenciales llega a México.
Fromm era un hombre excelentemente preparado con un patrimonio centro europeo, pleno de vitalidad y curiosidad, carismático y encantador, que fascinaba con gran facilidad a las personas; muy generoso con el tiempo que ofrecía a los otros. Era sumamente polémico y combativo tanto como autor, maestro, sicoanalista, crítico social y cruzado de un humanismo socialista. Cuestionador de teorías, sistemas e instituciones y con gran voluntad de implantar lo suyo.
Dejemos para otros la valoración del Fromm político, del Fromm humanista, del Fromm teórico y crítico social. En este espacio solamente se abordará el relato del periodo histórico de la presencia de Fromm en México, de 1950 a 1973.
Es de llamar la atención que el lapso de 23 años que Fromm vivió en México casi no se menciona en el libro de Rainer Funk, Fromm: vida y obra, biografía oficial supervisada por el mismo Fromm. El grupo alemán, encabezado por Funk, que rodeó a Fromm en la última década de su vida, tal parece que se quedó en la etapa de la luna de miel sicoanalítica, prendados y admirados por la persona y la obra del Maestro.
¿Por qué el mismo Fromm soslaya hablar de su experiencia en México? Este interrogante es el que desarrollaremos.
Qué sucedió en el encuentro de Erich Fromm y un grupo de médicos siquiatras mexicanos?
Por un lado, Raúl González Enríquez es un hombre clave para comprender la presencia de Fromm en México, así como el desarrollo de la escuela frommiana. En la década de los 40 integra un grupo de estudio de la obra de Freud. En 1944, González Enríquez es invitado por el doctor Guillermo Dávila, subdirector médico del IMSS, para fundar, organizar y dirigir la unidad de neurosiquiatría del IMSS. Crea un equipo interdisciplinario para la comprensión, diagnóstico, atención y tratamiento de los pacientes, equipo formado por siquiatras, neurólogos, sicólogas clínicas, neurocirujanos, enfermeras siquiátricas y electroencefalografista.
Por esos mismos años lo nombran director del pabellón de observaciones hombres del Manicomio General de México y hace una pequeña revolución de la atención del paciente sicótico, humanizando el servicio y rompiendo con la estructura piramidal jerárquica de jefes, residentes, enfermeras, afanadores y pacientes. Por otro lado, logra la armonía, la participación y la colaboración de los señores feudales de la siquiatría en México. En 1949 organiza el primer curso de posgrado en siquiatría avalado por el Departamento de Graduados de la UNAM. Funda junto con otros siquiatras latinoamericanos la APAL (Asociación Psiquiátrica de América Latina).
Dinámico, inquieto, estudioso del pensamiento mágico precortesiano y del mexicano (con varios libros publicados), con fuerte carisma, con una actitud democrática y democratizadora de la estructura feudal del gremio siquiátrico. El grupo de alumnos y profesores del curso de siquiatría es el que invita a Erich Fromm para recibir formación sicoanalítica.
Por otro lado, Erich Fromm, acosado por pugnas intrainstitucionales en Estados Unidos, por la política de la American Psychoanalytical Association contra los analistas legos y por el macartismo, contempla como una gran oportunidad quedarse en México. Precedido por su fama y presentándose como el innovador del sicoanálisis, aquí es recibido con los brazos abiertos. Los primeros seis años, tiempo en que los primeros 12 discípulos analizandos completaron su formación sicoanalítica, los vivieron, en general, como una luna de miel sicoanalítica . Es decir, predominaba la transferencia positiva, llamada amorosa, ocultándose la transferencia negativa, la pulsión agresiva, ante tanta bondad y dedicación del que actuaba no nada más como sicoanalista didacta, sino como El Maestro y el creador de la teoría, es decir, se le veía como un sujeto del que surgía todo el saber.
En medio de este idilio, irrumpió la trágica muerte de González Enríquez. En 1952, González Enríquez, con un comportamiento temerario, está a punto de desbarrancarse en la Sierra Tarahumara. Quince días después muere ahogado y devorado por los tiburones en la boca del río Tecolutla. Varios de sus colaboradores piensan que, entre otros factores, fue el producto de un mal manejo sicoanalítico de Fromm. Sus compañeros se reparten los puestos del difunto. Fromm, con nombramiento de profesor extraordinario de la UNAM, figuraba como profesor titular del curso de formación sicoanalítica avalado por el Departamento de Graduados de la institución. Queda vacante el puesto de profesor adjunto de González Enríquez, el que ocupa Alfonso Millán, otro integrante del primer grupo, médico siquiatra, señor feudal del sanatorio Floresta, miembro de la Junta de Gobierno de la UNAM y futuro jefe del departamento de sicología médica de la Facultad de Medicina. Guillermo Dávila, otro integrante del primer grupo, médico siquiatra, también con su feudo en el sanatorio San Rafael y futuro fundador y director de la Escuela de Psicología de la UNAM, ya ex subdirector médico del IMSS, a partir de la muerte de González Enríquez, pasó de profesor adjunto a profesor titular del curso de posgrado en siquiatría, avalado por el Departamento de Graduados de la UNAM. Ramón de la Fuente, médico siquiatra, futuro tzar de la siquiatría en México, fue quien ocupó el puesto de profesor adjunto del mismo curso.
¿Qué sucedió en la relación entre dos jefes de grupo, el de la siquiatría, González Enríquez, discípulo y analizando de Fromm, y el del sicoanálisis, Erich Fromm, sicoanalista y maestro con todo el saber? Otra interrogante a trabajar, pero no en este espacio.


* Sicoanalista, autor del libro La promesa incumplida de Erich Fromm.

Publicado originalmente no Jornal La Jornada.