segunda-feira, 8 de abril de 2019

La presencia de Erich Fromm en México


La presencia de Erich Fromm en México
Víctor Saavedra*
Hace 15 años, en 2000, se conmemoraron los 100 años de la publicación del libro La interpretación de los sueños, de Sigmund Freud, punto de partida de un nuevo campo de conocimiento: el sicoanálisis. En él elabora la primera construcción teórica, es decir, inventa el objeto de estudio (como cualquier pensamiento con pretensiones científicas), de su descubrimiento: lo inconsciente. Esta aportación conlleva una revolución de la concepción de la sique y de la comprensión del ser humano. Es decir, el sicoanálisis cumplía 100 años. También en 2000 se conmemoraron los primeros 50 años del sicoanálisis en México. En 1950, Erich Fromm, a sus 50 años de edad, inició su práctica sicoanalítica en México con un grupo de médicos siquiatras, con quienes comenzó a hacer sicoanálisis didáctico para formarlos como sicoanalistas. También inició sicoanálisis terapéuticos con diversas personas que se lo solicitaron, entre otros el médico cirujano Clemente Robles; el internista Raoul Fournier Villalda, quien ya en análisis con Fromm tomó posesión de la dirección de la Facultad de Medicina de la UNAM; el médico gastroenterólogo Bernardo Sepúlveda, en aquel entonces director del curso de posgrado en gastroenterología y futuro subdirector médico del IMSS; el diplomático y político de izquierda Alejandro Carrillo Marcor, y otros.
En 1950, Erich Fromm era un sicoanalista legitimado como tal por la International Psychoanalytical Association, de la cual era miembro a través de la Sociedad Psicoanalítica Alemana, que en 1930 lo designó miembro extraordinario (extraordinario por ser sicoanalista lego, no médico).
Fromm, quien nació el 23 de marzo de 1900 en Fráncfort del Meno, autor conocido internacionalmente, completó su formación sicoanalítica (1926-1930) en el famoso Instituto Sicoanalítico de Berlín, fundado por Karl Abraham. Sus analistas didactas fueron Karl Landauer y Hans Sachs, uno de los primeros discípulos de Freud.
En 1930, por un lado, fue invitado por Max Horkheimer, director del Instituto de Investigación Social de Fráncfort (la famosa escuela de Fráncfort), para que se hiciera cargo de una investigación (con un método que abarcara lo social y lo sicoanalítico) sobre la clase trabajadora alemana, con el objeto de valorar y prever el comportamiento de los obreros ante una eventual subida al poder de la derecha encabezada por Hitler. (Este método que Fromm desarrolló es el origen de lo que más tarde llamará sociosicoanalítico, método original que se aplicó y se teorizó sobre todo en un estudio de una comunidad rural en México en la década de los 50 y 60).
Asimismo, fundó, junto con Karl Landauer, Frida Fromm Reichman y Heinrich Meng, el Instituto Sicoanalítico de Fráncfort, primer instituto adscrito a una universidad. Su obra de los 30 se puede considerar un primer esfuerzo para hacer una síntesis freudomarxista. En 1933, aprovechando una invitación de la Universidad de Chicago, se exilia en Estados Unidos. De 1933 a 1950 trabaja el sicoanálisis clínico y también contribuye a formar varios institutos sicoanalíticos, el último el William Allanson White Institute en Nueva York, donde fungió de jefe de estudios, sicoanalista didacta y sicoanalista supervisor por un periodo de seis años. Para ese momento ya es autor de libros best sellers como El arte de amar. También ha publicado El miedo a la libertadÉtica y sicoanálisis Sicoanálisis y religión. Con estas credenciales llega a México.
Fromm era un hombre excelentemente preparado con un patrimonio centro europeo, pleno de vitalidad y curiosidad, carismático y encantador, que fascinaba con gran facilidad a las personas; muy generoso con el tiempo que ofrecía a los otros. Era sumamente polémico y combativo tanto como autor, maestro, sicoanalista, crítico social y cruzado de un humanismo socialista. Cuestionador de teorías, sistemas e instituciones y con gran voluntad de implantar lo suyo.
Dejemos para otros la valoración del Fromm político, del Fromm humanista, del Fromm teórico y crítico social. En este espacio solamente se abordará el relato del periodo histórico de la presencia de Fromm en México, de 1950 a 1973.
Es de llamar la atención que el lapso de 23 años que Fromm vivió en México casi no se menciona en el libro de Rainer Funk, Fromm: vida y obra, biografía oficial supervisada por el mismo Fromm. El grupo alemán, encabezado por Funk, que rodeó a Fromm en la última década de su vida, tal parece que se quedó en la etapa de la luna de miel sicoanalítica, prendados y admirados por la persona y la obra del Maestro.
¿Por qué el mismo Fromm soslaya hablar de su experiencia en México? Este interrogante es el que desarrollaremos.
Qué sucedió en el encuentro de Erich Fromm y un grupo de médicos siquiatras mexicanos?
Por un lado, Raúl González Enríquez es un hombre clave para comprender la presencia de Fromm en México, así como el desarrollo de la escuela frommiana. En la década de los 40 integra un grupo de estudio de la obra de Freud. En 1944, González Enríquez es invitado por el doctor Guillermo Dávila, subdirector médico del IMSS, para fundar, organizar y dirigir la unidad de neurosiquiatría del IMSS. Crea un equipo interdisciplinario para la comprensión, diagnóstico, atención y tratamiento de los pacientes, equipo formado por siquiatras, neurólogos, sicólogas clínicas, neurocirujanos, enfermeras siquiátricas y electroencefalografista.
Por esos mismos años lo nombran director del pabellón de observaciones hombres del Manicomio General de México y hace una pequeña revolución de la atención del paciente sicótico, humanizando el servicio y rompiendo con la estructura piramidal jerárquica de jefes, residentes, enfermeras, afanadores y pacientes. Por otro lado, logra la armonía, la participación y la colaboración de los señores feudales de la siquiatría en México. En 1949 organiza el primer curso de posgrado en siquiatría avalado por el Departamento de Graduados de la UNAM. Funda junto con otros siquiatras latinoamericanos la APAL (Asociación Psiquiátrica de América Latina).
Dinámico, inquieto, estudioso del pensamiento mágico precortesiano y del mexicano (con varios libros publicados), con fuerte carisma, con una actitud democrática y democratizadora de la estructura feudal del gremio siquiátrico. El grupo de alumnos y profesores del curso de siquiatría es el que invita a Erich Fromm para recibir formación sicoanalítica.
Por otro lado, Erich Fromm, acosado por pugnas intrainstitucionales en Estados Unidos, por la política de la American Psychoanalytical Association contra los analistas legos y por el macartismo, contempla como una gran oportunidad quedarse en México. Precedido por su fama y presentándose como el innovador del sicoanálisis, aquí es recibido con los brazos abiertos. Los primeros seis años, tiempo en que los primeros 12 discípulos analizandos completaron su formación sicoanalítica, los vivieron, en general, como una luna de miel sicoanalítica . Es decir, predominaba la transferencia positiva, llamada amorosa, ocultándose la transferencia negativa, la pulsión agresiva, ante tanta bondad y dedicación del que actuaba no nada más como sicoanalista didacta, sino como El Maestro y el creador de la teoría, es decir, se le veía como un sujeto del que surgía todo el saber.
En medio de este idilio, irrumpió la trágica muerte de González Enríquez. En 1952, González Enríquez, con un comportamiento temerario, está a punto de desbarrancarse en la Sierra Tarahumara. Quince días después muere ahogado y devorado por los tiburones en la boca del río Tecolutla. Varios de sus colaboradores piensan que, entre otros factores, fue el producto de un mal manejo sicoanalítico de Fromm. Sus compañeros se reparten los puestos del difunto. Fromm, con nombramiento de profesor extraordinario de la UNAM, figuraba como profesor titular del curso de formación sicoanalítica avalado por el Departamento de Graduados de la institución. Queda vacante el puesto de profesor adjunto de González Enríquez, el que ocupa Alfonso Millán, otro integrante del primer grupo, médico siquiatra, señor feudal del sanatorio Floresta, miembro de la Junta de Gobierno de la UNAM y futuro jefe del departamento de sicología médica de la Facultad de Medicina. Guillermo Dávila, otro integrante del primer grupo, médico siquiatra, también con su feudo en el sanatorio San Rafael y futuro fundador y director de la Escuela de Psicología de la UNAM, ya ex subdirector médico del IMSS, a partir de la muerte de González Enríquez, pasó de profesor adjunto a profesor titular del curso de posgrado en siquiatría, avalado por el Departamento de Graduados de la UNAM. Ramón de la Fuente, médico siquiatra, futuro tzar de la siquiatría en México, fue quien ocupó el puesto de profesor adjunto del mismo curso.
¿Qué sucedió en la relación entre dos jefes de grupo, el de la siquiatría, González Enríquez, discípulo y analizando de Fromm, y el del sicoanálisis, Erich Fromm, sicoanalista y maestro con todo el saber? Otra interrogante a trabajar, pero no en este espacio.


* Sicoanalista, autor del libro La promesa incumplida de Erich Fromm.

Publicado originalmente no Jornal La Jornada.

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